lunes, 14 de noviembre de 2016

Durante toda la historia "las figuras" protestando por "los Miuras"...

Tal día como hoy, un 14 de noviembre de 1908, un periódico "El Imparcial" publicaba una carta firmada por casi todas la figuras del momento, encabezada por los diestros Ricardo Torres "Bombita" y Manuel Blanco "Blanquito" y a los que seguían: Rafael González "Machaquito", José Carlos "Petete", Manuel Torres "Bombita III", Tomás Alarcón "Manzzantinito", Manuel Ridríguez "Manolete", Rafael Gómez "El Gallo", Antonio Segura "Segurita", Vicente Pastor, Antonio Moreno "Lagartijillo", "Cocherito de Bilbao", Juan Sal "Saleri" y Cayetano Leal.
Todos estos diestros pedía en la carta un aumento de sus honorarios cada vez que se presentaran en los carteles con el hierro Miura.
A este conflicto se le llamó "El Pleito de los Miuras". Exigían con esta carta a los empresarios exactamente el doble de lo que cobraban: "(....para los toreros de primera categoría, diez mil pesetas; para los de segunda ocho mil pesetas; y para los de tercera categoría,  seis mil pesetas...)".
En la famosa carta alegaban que: "(...son unas reses con las que generalmente es imposible el lucimiento...)".
Por aquella época eran los ganadores agrupados en la Asociación de Criadores de Toros de Lidia, los que les imponían directamente a los empresarios, incluso hasta penalizaban a los empresarios que adquiriesen toros de otros hierros que no perteneciesen a la Asociación,  sin lugar a dudas muy diferente a la actualidad.
"El Pleito de los Miuras", duró algo mas de un mes, los ganaderos se reunieron en Madrid y tomaron la drástica decisión de que ningún ganadero le vendería ningún  toro al empresario que contratase a alguno de los diestros que habían firmado la carta. Todos los toreros se acobardaron abandonando a "Bombita" y "Blanquito" que quedaron como cabeza de turcos.

domingo, 13 de noviembre de 2016

"Peluquero".... le cortó la coleta a "Frascuelo".

Añadir leyenda
Tal día como hoy, un 13 de noviembre del año 1887, se anunciaba en la antigua plaza de Madrid, la de la carretera de Aragón, un duelo entre los diestros Salvador Sánchez "Frascuelo" y Rafael Molina "Lagartijo", pero esta tarde de un trece de noviembre marcaría un antes y un después en la historia de la Tauromaquia.
"Lagartijo" y "Frascuelo" crearon una era en la Tauromaquia, todas las épocas grandes del toreo han sido épocas de pasión, pero la que mantuvieron estas dos figuras no solo supera en intensidad a otras muchas sino en duración, sus nombres estuvieron unidos a una estrecha competencia y rivalidad durante veintitrés años, tanto fuera como dentro de los ruedos. Este clima supuso una preponderancia enorme a la fiesta nacional, la afición a los toros aumentó considerablemente.
Rafael era el maestro de la elegancia, la representación emblemática del toreo como arte; mientras que Salvador era la sublime valentía de un arrojo sin precedente y el derroche del amor propio. Deslumbraron a las masas y las dividieron en dos, pues ambos eran dos tendencias completamente opuestas. Tuvieron ambos miles y miles de seguidores, que fervorosamente discutieron como lo hacía sus ídolos en los ruedos.
 Aquella tarde un negro astado cambiaría por completo el destino de Salvador. Fijando el toro "Frascuelo" para entrar a matar, después de una faena de pases ceñidos y valerosos, se le arrancó el toro de inmediato, prendiéndolo por el vientre, teniéndolo suspendido en los cuernos durante eternos segundos antes de arrojarlo a la arena, sufrió una muy grave cornada que le penetró hasta el epigastrio y le fracturó varias costillas. El amor propio de Salvador por no defraudar a sus admiradores y dejar que ganase el duelo su eterno rival, hizo que se levantara de la arena y darle muerte al toro de una increíble estocada, cayendo después completamente desvanecido en el suelo.
Estando en la enfermería le fueron a dar un vaso de agua con limón a lo que Salvador contestó: "Eso es para cobardes, a mí me darme un cigarrillo". Cigarrillo que se fumó mientras el doctor Pérez Obón lo operaba.
Pero le recuperación de esta cornada fue muy dura y larga, a tanto que Salvador ya nunca volvió a ser el mismo, retirándose dos años después.
Los seguidores de "Lagartijo" comenzaron a decir que "Peluquero" le cortó la coleta a "Frascuelo" y efectivamente fue así, aquel astado truncó completamente el destino de Salvador.

martes, 8 de noviembre de 2016

"Tié q`habé gente pa tó" y si me apuras "pa ná".

¿Cual es el verdadero origen de esta frase tan usada aún en nuestros días?
Porque el que es artista de verdad es artista "pa tó" como era el genuino Rafael "El Gallo".
Por el primer tercio del siglo pasado, se encontraron en una fiesta que se celebraba en un hotel de Madrid, el torero Rafael Ortega "El Gallo" y el filósofo Ortega y Gasset. El particular sevillano sintió cierta curiosidad por José desde el primer momento en que lo vio por lo que le preguntó a sus acompañantes de la fiesta:- ¿quién es aquel gachó con pinta de estudiao?- Le respondieron que era un famoso filósofo, "El Gallo" no se pudo contener: -¿filo qué, "ezo qué e"?-
A duras penas le intentaron explicar en que consistía aquella enigmática profesión para Rafael, le hablaron de que él se dedicaba a analizar el pensamiento de la gente y que escribía doctrinas con el fin de conocer mejor el actuar de las personas. "El Gallo" quedó completamente absorto durante minutos, intentando hacerse en su cabeza una supuesta idea de lo que aquel señor hacía. No se sabe exactamente a la conclusión a la que llegó el torero, solo que por su boca exclamó: "¡Tié q`habé gente pa tó!".